¿Vuelve el modelo de encierro a la salud mental argentina? Mientras el Congreso debate cambios a la Ley vigente, especialistas entrerrianos encienden las alarmas por la quita del presupuesto y la pérdida de la atención integral. En diálogo con APFDigital advirtieron sobre el impacto del nuevo proyecto oficialista: «La reforma vuelve a dar centralidad al hospital psiquiátrico».
miércoles 26 de agosto de 2026 | 11:31hs.
La creadora de la Fundación Crescer (Caminos de Revalorización con Educación, Salud y Cultura en Entre Ríos), trabajadora de la Agencia de Salud Mental e integrante de la Mesa por la Salud Mental de Entre Ríos, Sandra Cislaghi y el Secretario de Derechos Humanos de ATE, presidente del Consejo Consultivo Honorario de Salud Mental de Entre Ríos y trabajador del Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná, Matías Passi, expresaron su enérgico rechazo a las modificaciones propuestas por el Ejecutivo Nacional.
Ambos referentes denuncian la pérdida de recursos clave para las provincias, el desplazamiento del enfoque interdisciplinario y el grave impacto que el actual contexto socioeconómico tiene sobre la salud pública.
Reforma de Salud Mental: El Gobierno abre una ronda de consultas con las provincias
El oficialismo busca consenso en las provincias
El proyecto de reforma de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657 fue enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo bajo el Mensaje 108/26, iniciando su análisis en un plenario de las comisiones de Salud y Legislación General del Senado. La senadora y jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, lidera una ronda de consultas con autoridades sanitarias nacionales y provinciales para incorporar sugerencias de las distintas jurisdicciones.
Esta serie de reuniones virtuales, que ya incluyó a ministros de salud de distritos como Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza, Buenos Aires, Córdoba y CABA, entre otros, busca alcanzar un texto de consenso que reduzca el impacto directo sobre los sistemas sanitarios locales antes de continuar el tratamiento parlamentario. Hasta el momento, el debate legislativo contó con más de 70 expositores que representan a organizaciones de familiares de pacientes, asociaciones profesionales, funcionarios judiciales y trabajadores del sector.
¿En qué consiste el nuevo proyecto de reforma oficialista?
La propuesta de reforma legislativa introduce modificaciones de fondo en varios ejes del sistema de atención actual:
- Derechos y Directivas Anticipadas: El proyecto incorpora un nuevo inciso en la Ley de Derechos del Paciente para contemplar las directivas anticipadas, permitiendo que una persona consienta o rechace tratamientos de manera adelantada. Asimismo, busca fijar un «piso federal» que integre acciones de prevención, tratamiento, rehabilitación e inclusión comunitaria.
- Equipos Interdisciplinarios y Teleconsulta: Se propone determinar la composición de los equipos interdisciplinarios según la disponibilidad de recursos humanos de cada jurisdicción, e incorpora de manera explícita la teleconsulta como una vía de asistencia tecnológica para extender la cobertura territorial.
- Régimen de Internaciones: El oficialismo impulsa una modificación profunda del régimen vigente de internaciones voluntarias e involuntarias, un capítulo que continúa bajo intenso análisis en el Senado.
- Financiamiento y Estructura: El cambio más cuestionado radica en la eliminación del piso presupuestario legal del 10% fijado para salud mental por la ley actual, así como en la quita del esquema de asistencia económica y financiera que el Estado nacional provee a las provincias.
- Hospitales Monovalentes: Se flexibiliza la prohibición de crear nuevos hospitales monovalentes de carácter psiquiátrico, redefiniendo el peso de las instituciones especializadas en el esquema general.
La sombra del manicomio y la pérdida de asistencia financiera
Para los referentes entrerrianos, estas modificaciones constituyen un claro retroceso hacia la lógica asilar. No es la primera vez que el referente de ATE hace una crítica a esta iniciativa y advirtió que el texto en debate «elimina completamente lo que tiene que ver con la asistencia económica y financiera a las provincias».
Tanto Passi como Cislaghi coinciden en que flexibilizar el esquema actual favorece la apertura de nuevos hospitales psiquiátricos monovalentes. La integrante de la Mesa por la Salud Mental precisó que la reforma «vuelve a dar mayor centralidad a las instituciones especializadas, es decir al psiquiátrico, y elimina la prohibición de crear nuevos hospitales monovalentes», asumiendo el riesgo latente de retornar al encierro institucional como la respuesta prioritaria a las crisis.
Interdisciplina en jaque: El desplazamiento de la perspectiva integral
La conformación de los equipos de salud es otro de los puntos clave de la disputa. Passi criticó que la reforma oficialista «centraliza en la psiquiatría y hegemoniza la disciplina por sobre otras, en contra de una perspectiva de atención interdisciplinaria». Organizaciones nacionales como la Asociación Argentina de Salud Mental también expresaron su alarma frente a un enfoque que restringe derechos y «destruye la red comunitaria» al marginar a otros actores.
En la misma línea, Cislaghi defendió la complementariedad de las disciplinas: «El psiquiatra tiene un rol fundamental y nadie debería discutirlo. Pero la salud mental no puede quedar reducida a la psiquiatría, porque el sufrimiento de una persona no se explica solamente por un diagnóstico o por una medicación». Argumentó que el proyecto del oficialismo «fortalece la mirada diagnóstica y médico-psiquiátrica, anulando al sujeto, su historia y su contexto».
Sin presupuesto no hay red comunitaria
Más allá del debate normativo, los profesionales entrerrianos remarcan que la ley actual nunca se aplicó plenamente debido a una persistente deuda presupuestaria. Cislaghi recordó que el piso del 10% del presupuesto de salud estipulado por la Ley 26.657 «nunca se cumplió plenamente» y que los análisis muestran partidas muy por debajo de esa meta.
Además, la creadora de Fundación Crescer consideró «profundamente contradictorio» centrar la discusión en reformar el texto de la ley en lugar de garantizar los recursos mínimos: «Las políticas públicas sin presupuesto terminan siendo declaraciones de buenas intenciones».
Passi confirmó que el Consejo Consultivo envió un documento formal a la Dirección Provincial de Salud Mental exigiendo una postura de rechazo a la reforma, indicando que el sistema no requiere un cambio normativo, sino «medidas concretas de implementación con mayor presupuesto, mayor nombramiento de recursos humanos en lugares estratégicos y la apertura de dispositivos» alternativos.
Organizaciones como la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) sostienen que debilitar la obligación del Estado para crear dispositivos intermedios (como centros de día o casas de medio camino) fortalecerá nuevamente al hospital psiquiátrico tradicional.
La crisis socioeconómica se traslada a los hospitales públicos
El deterioro de la salud mental de la población está directamente ligado a la coyuntura socioeconómica. Según el análisis de Passi, la falta de empleo genuino y el cierre de PyMEs y fábricas deterioran drásticamente la vida cotidiana de las personas y provocan una profunda angustia. Ante la falta de recursos para acceder a la atención privada, estas familias acuden masivamente a hospitales y centros de salud pública.
Esta sobredemanda genera una saturación insostenible en los equipos locales de salud. «Es imposible dar cuenta de tremendo malestar», señaló el trabajador del Hospital Escuela, quien enfatizó que la solución de fondo no reside únicamente en sumar profesionales, sino en políticas socioeconómicas globales «de bienestar para el conjunto de la población» que alivien la angustia colectiva.
Por su parte, Cislaghi describió que los obstáculos para implementar internaciones breves en hospitales generales —uno de los pilares de la ley vigente— revelan la desidia estatal: «Faltan camas, equipos interdisciplinarios las 24 horas, profesionales suficientes, espacios adecuados y articulación entre las guardias y salud mental», además del persistente estigma institucional que segrega la salud mental de la salud general.
Llegar antes de que «todo explote»
Hacia el final de sus reflexiones, Cislaghi sintetizó el verdadero desafío al que se enfrentan las familias en los barrios entrerrianos: construir una red comunitaria y de cuidados capaz de evitar que las personas lleguen al límite de necesitar una internación de urgencia. «Una cama puede contener una crisis, y a veces es necesaria; pero una red de cuidados puede evitar que esa crisis llegue hasta allí».
Frente a las modificaciones en debate, la especialista concluyó: «¿Esta modificación va a hacer que una persona y su familia encuentren ayuda más rápido y estén menos solas, o simplemente va a cambiar el lugar donde terminamos internándola?». (APFDigital)