Buenos Aires, 18 agosto (NA) — El abogado penalista Leonardo Sigal advirtió que los narcotraficantes ya tienen «a pibes de 10 años vendiendo drogas», porque para ellos es «el negocio perfecto», al tiempo que pidió «un cambio profundo» que venga desde el Estado para poder avanzar contra todo tipo de delito, pero sobre todo el que involucra a los menores.
«Ya hay pibes de 10 años en adelante vendiendo drogas, en lugares como puede ser Puerta 8 en San Martín. El narcotráfico cambió, se trasladó de Rosario hacia otros lugares y se empezaron a pelear por el territorio. El `soldadito` muchas veces es un pibe de 10 ó 12 años que lo ponen en una esquina para avisar cuando la Policía o le dan un arma para cuidar el territorio. Por eso hay tiroteos todos los fines de semana», sostuvo Sigal en declaraciones al programa «Tiempo de Policiales», que se emite por ATP Stream.
El letrado sostuvo que a esa tarea que antes le encargaban a menores de esa edad, ahora le sumaron también la venta de drogas, porque «son maleables, fáciles de manejar y les pagan 2 pesos con 50».
«De esa manera, el negocio es perfecto para el narco. Es como las `mulas`, que muchas veces son mujeres y embarazadas enviadas a un aeropuerto con 800 gramos de cocaína ocultas en cápsulas en el intestino. El narco siempre se vale del más necesitado para poder operar. Y con los pibes es eso: les dan drogas para vender o una pistola 9 milímetros para que mate otro chico de la misma edad», detalló.
Sigal remarcó que esos menores «ya tienen los padres y hasta los abuelos presos», porque son generaciones rotas socialmente y la cárcel es una escuela del delito».
En ese sentido, también se refirió a la ley de baja de imputabilidad de menores, que ahora será de 14 años, y precisó: «Los centros para menores no están integrados por guardiacárceles, sino que son personas de diferentes departamentos conformados y psicólogos que, por más esfuerzo que le pongan no va a funcionar como si hubiera guardiacárceles».
«Lo mismo pasa con las comisarías, en las cuales hay detenidos y los policías haciendo de guardiacárcel, cuando tendrían que estar abocados a la prevención en las calles. Si no ordenamos las cosas como corresponde, como un país serio esto no va a funcionar con ningún tipo de delito», afirmó.
Asimismo, el abogado penalista sostuvo que se debe «hacer un cambio profundo, porque el narcotráfico va a seguir ganando zonas, como ya lo hizo en algunos lugares, en los que hubo complicidad policial y política».
El letrado remarcó que como «la corrupción está metida en el medio y, lamentablemente, forma parte de la idiosincrasia del país, hay que darle lucha».
Asimismo, arremetió contra el género musical denominado RKT al señalar que «hablan permanentemente de la droga, ponen de moda el consumo de algo como el Tusi que ni siquiera saben lo que contiene».
«No tengo nada contra esa música, pero muchos cantantes hacen eso y hablan del Tusi, que es composición de metanfetamina con ketamina y cocaína. La ketamina es un anestésico para uso animal y es más preocupante que la cocaína, porque esta se sabe que es una droga. Y ojo que con eso no es que diga estar a favor de la cocaína, sino que se entienda que la ketamina genera un impacto y un daño que es terrible», afirmó.
En ese sentido, agregó: «Los chicos tienen como moda tratar de ser influencers antes que estudiar y las chicas salir con poca ropa y mostrarse en redes, algo que antes no ocurría. Entonces, a esto le sumas el contexto del RKT y es un cóctel y desastre social tremendo».
«La pedofilia, el grooming, los abusos sexuales se alimentan un poco de esto también y los menores están más expuestos que antes. Ese es el problema más preocupante, que tocan a nuestros hijos, ya sea un cartel narco, un degenerado abusando, usando las redes o vendiendo material pornográfico. Esos son los delitos más graves. Con los chicos, no», advirtió el letrado.
Por otra parte, en relación a delitos como el grooming (acoso a menores de edad) destacó un fallo en la Justicia de Morón, que va a sentar jurisprudencia.
«Un sujeto detenido en una cárcel, contactó a una chica, se hizo pasar por menor de edad y empezó a charlar desde un celular que tenía, hasta que logró que la adolescente le mandara una foto con el torso desnudo. Desde ese momento la empezó a extorsionar pidiendo plata y que siga mandando fotos así. Hasta que en un momento la obligó a que se introduzca ella misma objetos y se grabara. A partir de eso, el fallo novedoso fue que se lo condenó por abuso sexual con acceso carnal, pese a que fue un delito digital porque no hubo contacto directo entre abusador y abusada», detalló.
En ese sentido, Sigal pidió urgente una renovación del Código Penal, porque «tiene como 100 años y es necesario incorporar un montón de delitos informáticos para corregir hechos como el de esa niña».
«Es algo que debería haber tratado el Congreso y no lo hizo», planteó el abogado y enseguida añadió: «También es necesario que los chicos entiendan que cada foto que suben a las redes ya no les pertenece. Los padres tienen que tener un control de con quién hablan, qué hacen o qué aplicación usan».
Sigal también sostuvo que es necesario que «haya comunicación entre padres e hijos» y planteó: «Los delitos por abuso sexual muchas veces los cometen conocidos. Entonces es necesario por ejemplo el uso de palabras clave. Si un amigo de la familia te viene a buscar y dice `me mandó tu mamá` al tener esa palabra clave el o la menor se la tiene que pedir y este hombre tendría que saberla si realmente fue enviado por la mamá o el papá».
«Y en el caso de un menor desaparecido, la Policía no puede decirte que hay que esperar 24 horas para hacer la denuncia. Se la tienen que tomar de inmediato, sea mayor o menor la persona desaparecida, porque a una chica se la pueden llevar en 3 segundos. Y tiene que investigar desde el inicio la Justicia Federal», señaló.
Asimismo, aseguró que «los Estados Unidos y México tienen un problema porque el narcotráfico empezó a traficar personas porque es más redituable que pasar drogas».
Además, sostuvo que «a un chico lo pueden usar años para prostituirlo y les deja más rentabilidad económica que las drogas», al tiempo que remarcó que «eso es preocupante y la Argentina no puede ser ajena a eso».
Agencia NA