El ex vicepresidente Amado Boudo debió abandonar, de manera temporal, la cárcel de Ezeiza para someterse a un chequeo médico de rutina en el Hospital Italiano que incluyó una resonancia magnética. El traslado tuvo lugar la semana pasada, de acuerdo confirmaron a Infobae desde su entorno y desde el Servicio Penitenciario Federal, aunque los detalles se conocieron en las últimas horas.
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