Las autoridades iraníes denunciaron el domingo "la injerencia" de Francia en el caso de Fariba Adelkhah, una antropóloga francoiraní detenida en Irán acusada de "espionaje".
El viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores francés convocó al embajador de Irán en París para denunciar la detención "intolerable" de Adelkhah y del investigador francés Roland Marchal. En un comunicado mostraron su "máxima preocupación" por la situación de Adelkhah "que dejó de alimentarse y ha reiterado [su] solicitud de asistencia consular".
Irán no reconoce la doble nacionalidad.
"El comunicado del Ministerio francés de Relaciones Exteriores sobre una ciudadana iraní es un acto de injerencia. Consideramos que esta petición no tiene fundamento legal", declaró en un comunicado el portavoz de Exteriores iraní Abas Musavi.
"La persona en cuestión […] fue detenida por actos de espionaje", añadió, y precisó que el abogado de la investigadora había sido informado de los detalles del caso.
Por su parte, Roland Marchal se encuentra detenido por haber "conspirado contra la seguridad nacional" y su consulado pudo tener acceso a él "varias veces", indicó Musavi.
La antropóloga, experta en el chiismo, y Marchal, especialista en el Cuerno de África, ambos miembros del Centro de Investigaciones Internacionales (CERI) de Sciences Po París, se encuentran detenidos en Irán desde junio.
Según el CERI, una universitaria australiana detenida junto a Adelkhah, Kylie Moore-Gilber, también inició una huelga de hambre. Igualmente comenzaron una huelga de sed, según el diario francés Le Monde.
Las dos académicas están acusadas de "espionaje".
En una carta abierta dirigida al Centro de Derechos Humanos en Irán (CHRI), con sede en Nueva York, ambas universitarias afirmaron haber sido sometidas a "tortura psicológica" y "numerosas violaciones de [sus] derechos humanos fundamentales".
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