“Una año más”, dicen los rocieros cuando ya están en la aldea de El Rocío, en la provincia de Huelva, luego de haber hecho “el camino”, unos a caballo, otros a pie o en carreta. Abuelos, padres y niños, todos los años, una generación tras otra, recorren las rutas andaluzas para ver a su Virgen, la Blanca Paloma. Pero este año, el coronavirus pudo más que la fe.
Fuente: Los devotos de la Virgen de El Rocío tendrán que esperar para rendirle homenaje. Por Radio Mitre.