Más de un millón de personas sólo en Santiago asistieron a la masiva conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Este 8 de marzo se enmarca en un contexto bastante particular, en medio de cuatro meses de protestas con más de una treintena de muertos y una crisis política sin precedentes, por lo que la marcha de este domingo se inscribe como el retorno simbólico a las movilizaciones.
Era posible identificar el inicio, pero no el final de una marcha que convocó a más de un millón de personas sólo en Santiago. La escena se repitió en todas las regiones del país, con intervenciones artísticas, coreografías, cánticos y cientos de letreros para conmemorar este 8 de marzo.
En la capital chilena poco importaron las altas temperaturas, la convocatoria de esta manifestación organizada por la Coordinadora 8M y otras agrupaciones feministas logró no sólo la masividad esperada sino también una transversalidad pocas veces vista.
Familias completas y distintas generaciones se encontraban allí, recordando también que este 8 de marzo se inscribe dentro de un contexto bastante particular.
“Esta marcha, en sí, iba a ser histórica y quería ser parte del movimiento, acompañar a mi hija, porque la sociedad tiene que cambiar, tiene que cambiar la visión que tiene de la mujer”, contaba Jessica.
Para su hija, María Paz, era “muy bonito porque yo ya había venido antes pero nunca había venido con mi mamá y que hoy venga conmigo es como súper… me emociona”.
Dentro de la diversidad que se pudo apreciar en esta convocatoria, muchas migrantes también llegaron con banderas y pancartas, como la mexicana Ana Paula García: “Aquí siento el poder, siento la sororidad y eso me encanta y estamos aquí como para alzar la voz y yo vengo para alzar la voz por Chile pero también para alzar la voz por mi pueblo”.
Fuente: Un 8 de marzo multitudinario y muy simbólico en Chile. Por Radio Mitre.